No hay producto que se resista a la vitrina de Ibéricos Lobo, una carnicería que se encarga de llevar el sabor del campo a las mesas de los hogares de Jerez de la Frontera, y que se ha especializado en la elaboración de precocinados sin gluten, que hacen las delicias de los celíacos de la localidad

 

Este negocio cuenta con una cámara de maduración propia para tratar cada pieza de carne sin sacrificar la calidad. Al local lo bautizó con un nombre que rinde homenaje a su padre, al que siempre se le ha conocido como “el lobo”, ya que el dueño quería tener un gesto con su familia por todo el apoyo que le ha dado en cada reto laboral. "

Además de ser el surtidor de los manjares de un clásico de la hostelería jerezana como el restaurante El Rancho, Ibéricos Lobo funciona como punto de venta directa al público, y cuenta con un amplio abanico de precios con el objetivo de atender a todos los vecinos.

De esta manera, a este local se acercan quienes buscan una carne premium para darse un capricho o quienes buscan alimentar a su familia numerosa sin que sufra la cuenta bancaria. “Aquí se puede gasta desde 10 euros hasta 60 euros por un chuletón. Para todos los bolsillos tengo cerdo Duroc, que tiene un poco de más calidad y de más sabor que el cerdo blanco”, ha explicado.

Entre sus pedidos más demandados destaca el cerdo ibérico, también muy popular en El Rancho, pero también incorpora ternera de Zamora o chuletones. Con todo, uno de los puntos fuertes de esta carnicería son los precocinados, que elaboran a diario. “Están dando que hablar en la zona”, ha comentado Daniel, que ha añadido que recibe felicitaciones de sus clientes más fieles.

Hay para todos los gustos. Anetos, cachopos, serranitos, flamenquines, albóndigas o bombitas. “Tenemos prácticamente de todo. Y si no lo tenemos, lo hacemos para que el cliente esté lo más contento posible”, dice.

Desde su apertura, hay familias que ya han apuntado en su lista de favoritas esta carnicería que, además, se preocupa por su clientela con intolerancias alimenticias, ya que es la única de la zona que prepara precocinados sin gluten, una línea en la que desea especializarse al no encontrar ninguna más que lo haga.

Yo no veo más que lo trabajen. Nosotros lo hacemos todo por encargo en un cuarto adaptado y dedicado exclusivamente a la elaboración de la comida sin gluten. Es lo primero que preparamos del día, para no tener problemas de contaminación cruzada”, ha expicado Daniel, que se esfuerza cada día por seguir dando pasos en el sector gastronómico.