El Ayuntamiento de Huétor Vega, en la provincia de Granada, puso en marcha una actividad novedosa y llamativa que consiste en un taller de comida asiática sin gluten, organizado por la Concejalía de Juventud en el Espacio Joven del municipio.

 

Abierto a participantes de todas las edades, y en vista del interés que suscitó una sesión anterior dedicada a la gastronomía oriental, con una amplia lista de espera, la actividad estuvo dirigida por el joven hueteño Manuel Ruano, autor del libro Cocinando recuerdos, y contó con la colaboración de Deborah Magalhães, chef de cocina japonesa de la localidad.

Este formato permitió a un alumnado muy familiar aprender a elaborar sorprendentes recetas niponas sin gluten durante casi tres horas. Entre ellas, variedades de sushi como unos uramakis rellenos de mango, pepino y queso crema, o fideos de arroz también aptos para personas celíacas.

El tándem formado por Ruano y Deborah, de Panda Queen Sushi, se complementó para ofrecer alternativas culinarias exóticas a quien no puede o no quiere consumir productos con gluten.

A diferencia de las ediciones anteriores, dirigidas en exclusiva a la juventud, esta cita intergeneracional demostró que la pasión por la cocina une a todas las edades, y todo con una premisa, que todas las elaboraciones fueran sin gluten.

Fuentes del consistorio han destacado que «desde el Ayuntamiento de Huétor Vega queremos agradecer de corazón la implicación y el excelente trabajo de Manuel y Deborah, cuya colaboración fue fundamental para el éxito de esta actividad».

Manuel Ruano ha impartido ya numerosos talleres bajo el título de Top Chef en el Espacio Joven, y todos ellos han contado con una enorme aceptación. A sus 18 años y recién terminada la selectividad, ahora tiene previsto entrar en la Escuela de Hostelería.

En el volumen autoeditado Cocinando recuerdos recopila las recetas de su abuela. Sobre esta obra, el joven ha comentado que «mi punto fuerte es la cocina tradicional, la mediterránea, la española, pero me llaman muchísimo la atención las comidas de otros países. La gente piensa que es complicado introducir sabores asiáticos, pero luego se llevan la sorpresa. Puede ser un mundo desconocido, pero muy interesante».

En anteriores ediciones, Ruano enseñó a jóvenes de Huétor Vega a cocinar arroz o a realizar buñuelos. Otra de sus especialidades, heredadas de su abuela Carmen La de la cal, son los roscos de Semana Santa, que triunfaron en una sesión formativa este año.